El cava es un vino espumoso elaborado por el método tradicional en la Región del Cava en España, fundamentalmente en la comarca catalana del Penedés (provincias de Barcelona y Tarragona). Allí San Sadurní de Noya es el centro de producción más importante y sede del consejo regulador.3 También se elabora cava con denominación de origen en otros puntos de España. El Consejo Regulador del Cava determina como Región del Cava a la formada por un total de 159 municipios de las provin­cias de Barcelona (63), Tarragona (52), La Rioja (18), Lérida (12), Gerona (5), Álava (3), Zaragoza (2), Navarra (2), Badajoz (1) y Valencia (1), que en su con­junto configuran la zona de producción delimitada del Cava y, por tanto, son los únicos con plena capacidad legal para producir este tipo de vino espumoso y comercializarlo bajo este nombre.
Según consta en el libro De l’aiguardent al cava de Josep Colomé Ferrer editado, con la colaboración de la Generalidad de Cataluña y el Consejo Regulador del Cava, por El 3 de vuit: lo que hoy se llama «cava» se comenzó a producir a partir de las investigaciones de Luis Justo Villanueva en el Instituto Agrícola Català de Sant Isidre que defendió el método champañés (méthode champenoise). Los primeros productores fueron Francesc Gil y Domènec Soberano, de Reus, que en 1868 lo presentaron en la Exposición Universal de París. Inicialmente se producía con las mismas variedades francesas que utiliza el Champagne.

En 1887 llegó la plaga de la filoxera al Penedés, arruinando los cultivos de uva. Esto conllevó una renovación de las variedades utilizadas, con la introducción de cepas blancas de calidad autóctonas, en sustitución de variedades negras. Esta sustitución facilitó el desarrollo del cava ya que adquirió personalidad propia.

En 1972, ante el conflicto con Francia por la denominación protegida champán, se constituyó el Consejo Regulador de los Vinos Espumosos, que aprobó la denominación de «cava» para nombrar al espumoso español, zanjando la disputa y respaldando y valorizando el nombre común utilizado en la zona para este vino, llamado «vino de cava».
El método tradicional de elaboración del cava es el mismo método utilizado para el champán, el méthode champenoise, adaptado a las variedades autóctonas del Penedès o de las demás zonas españolas de producción.
Las variedades principales de uvas utilizadas en la preparación del cava son: macabeo, parellada y xarel·lo. Cada una aporta al cava unas características que se complementan:
el macabeo aporta dulzor y perfume,
la parellada aporta finura, frescor y aroma,
el xarel·lo aporta cuerpo y estructura.

La chardonnay y la pinot noir se utilizan para producir imitaciones de champaña. También existen otras variedades secundarias, como el subirat parent, también llamado malvasía. Para los cavas rosados se utilizan también las variedades negras garnacha, monastrell y trepat.
A partir de estas variedades de uva se elabora el vino base, que es el vino tranquilo que se utilizará para elaborar el vino espumoso en una segunda fermentación. El proceso de vinificación es el normal, con un prensado suave a baja presión de los mostos, una clarificación para eliminar los fangos del mosto —tierra y hojas— y fermentación en grandes tanques. Una vez obtenidos los vinos base se hace la mezcla adecuada.
Del método tradicional propiamente decir que empieza con el tiraje, el embotellamiento del vino base añadiendo el «licor de tiraje». Es una mezcla de vino blanco, de azúcar y de levaduras que, al fermentar, producirán el dióxido de carbono y el aroma característico.

Cava con sedimentos antes del degollamiento
Las botellas se dejan en reposo en posición horizontal en cavas, en oscuridad y quietud, y a una temperatura constante de unos 15 °C. La duración de la crianza es, como mínimo, de nueve meses.

Para eliminar los restos de levaduras e impurezas se hace la operación de «removido», que se lleva a término situando las botellas inclinadas en «pupitres» inclinados. El objetivo es acumular los sedimentos al borde del tapón. Tradicionalmente, este proceso se hacía manualmente girando cada botella diariamente un octavo de vuelta al mismo tiempo que se aumenta la inclinación.
Tapón de corcho
Cuando la botella está «en punta», totalmente invertida, se hace el proceso de «degollamiento». Según el proceso artesanal, se destapa la botella dejando salir una pequeña cantidad de espuma. Hoy en día, esta operación se realiza mediante la congelación del cuello de la botella. Al destaparla se dispara el bloque de hielo del cuello con los sedimentos atrapados en él.

Se puede sustituir el líquido perdido en el degollamiento con el llamado licor de expedición, que es azúcar disuelto en vino blanco o aguardiente. La cantidad de azúcar que contenga el cava determinará el tipo de cava.

Finalmente se coloca el característico tapón de corcho natural, sujetando con un bozal de alambre o una grapa metálica

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Raventos i Blanc Hereu Brut

Raventos i Blanc Hereu Brut

9,40 

L’Hereu es nuestro “Premier”, primera muestra y compromiso de cómo nos gusta trabajar.

Complejidad en variedades y en suelos, con el Macabeu como base estructural.

Recaredo Brut de Brut

Recaredo Brut de Brut

24,65 

Recaredo Brut de Brut es un cava Brut Nature, totalmente seco, sin adición de azúcar de expedición. Recomendamos degustarlo a una temperatura de 10ºC.

Al ser un cava de crianza larga, recomendamos abrir la botella unos minutos antes de servir con la finalidad de que se pueda expresar en toda su plenitud.

Recaredo Brut Nature

Recaredo Brut Nature

16,49 

Expresión de la filosofía de Recaredo. Cava luminoso y muy fino. En naríz dominan los tonos balsámicos y la fruta madura, rodeada de una agradable sensación de acogida. Las frutas cítricas imperan en una boca muy viva y fresca, a la vez que seria y estructurada

Recaredo Reserva Particular

Recaredo Reserva Particular

47,26 

Evocación del Mediterráneo en
su estado más puro.Mineral y complejo, lleno de vida
interior, de largo recorrido.Solidez y definición.

Rovellats Brut Nature

Rovellats Brut Nature

9,99 

Delicado y sutil. Magnum Brut Nature, por su marcada personalidad, es perfecto para combinar con todo tipo de comidas. Con esta exclusiva edición de Magnum de 1’5 l. conseguirá vestir de gala las mejores sobremesas. Nadie quedará indiferente ante sus suaves aromas y delicadas notas florales, que recuerdan a manzanas frescas y almendras tostadas.

Rovellats Gran Cru Masia

Rovellats Gran Cru Masia

17,24 

Distinguido y persistente. Gran Reserva Masia S.XV es excelente como aperitivo y para tomar solo, por su selecta personalidad. Asimismo, combina bien con foies, pescados blancos, setas, ahumados suaves, carpaccios, rosbif y aves. Lleva el nombre de Masia S.XV para simbolizar el compromiso de calidad que la familia ha adquirido durante generaciones alrededor de la antigua heredad  Rovellats.